domingo, 13 de diciembre de 2015

Releyendo: El señor de los anillos 1, La comunidad del anillo - J. R. R. Tolkien

Título: La comunidad del anillo
(The fellowship of the ring)

Autor: J. R. R. Tolkien

Género: Fantasía épica

Editorial: Círculo de Lectores

Saga: El señor de los anillos 1

Encuadernación: Tapa dura con sobrecubiertas

Páginas: 341 (solo el primero)

Primera publicación: 1954, ésta edición 2001





Durante muchos años, Bilbo Bolsón ha guardado el anillo que robó a Gollum, un anillo que le ha proporcionado una sobrenatural longevidad, el día de la celebración de su 111 cumpleaños, Bilbo desaparece misteriosamente y el viejo mago Gandalf, empieza a sospechar que Bilbo tiene escondido un tesoro muy peligroso, el anillo único. Una vez que se cerciora de que es una realidad, encomienda a Frodo Bolsón, el sobrino de Bilbo, que lleve el anillo hasta Rivendel, donde se celebrará un concilio en el que decidirán qué hacer con el peligroso anillo, pero la unión entre Frodo y el anillo no acabará en Rivendel, ya que Frodo tentrá que llevar el anillo hasta Mordor y destruirlo en los fuegos de El monte del destino, donde fue forjado. En este primer volumen acompañaremos a Frodo a través de una parte de ese duro y peligroso viaje, acompañado de interesantes personajes de distintas razas de la Tierra media, como son elfos, enanos, humanos, hobbits y el gran mago Gandalf.




“Hay una semilla de coraje oculta
(a menudo profundamente, es cierto)
 en el corazón del más gordo y tímido de los hobbits,
esperando a que algún peligro
desesperado y último la haga germinar.”

Es la segunda vez que leo este libro, la primera fue en 2002, pero este es uno de esos libros que quiero releer porque tendrían que estar reseñados en el blog, sí o sí, y es que es una de esas obras cumbres en su género. ¿Quién no ha oído hablar del mítico El señor de los anillos? Pues hoy vamos a hablar de su primer volumen, La comunidad del anillo.

Es el tipo de libro que miro con veneración, que me apetece releer, pero que a la misma vez me causa respeto y que ya no causa emociones tan fuertes en mí, porque tenemos El señor de los anillos hasta en la sopa, y es que no solo lo he leído dos veces, sino que he visto las pelis miles de veces. Si bien es verdad, que en el libro encontramos mucho más, las cosas más importantes de la historia están en la imaginería del cine, están en nuestras mentes y en nuestros sueños, y cuando lees el libro, sabes en cada momento que va a pasar, como me ha ocurrido con otros libros como “Canción de hielo y fuego”, “Matilda”, etc.

El ritmo de la narración es lento y muy descriptivo, sobre todo describe los lugares, los paisajes, es un auténtico atlas literario; sin embargo, no me aburría porque Tolkien escribía de una manera maravillosa, creando unos escenarios muy especiales que casi parece que realmente hubieran existido.

A menudo, cuando lo leía, me tomaba mi tiempo releyendo varias veces los distintos fragmentos, para hacerme una mejor idea de los escenarios, además, me daba la sensación de estar leyendo algo especial, como si fuera sagrado, casi mágico. Recuerdo tener una sensación de veneración.

Además tiene diálogos realmente dignos de recordar, hermosos y para hacerte pensar, por supuesto, mis favoritos son de Gandalf, y de los elfos.

De nuevo, al igual que en El hobbit, Tolkien juega con la idea de que, no importa lo pequeño que seas, del personaje menos esperado y aparentemente más débil, puede surgir un héroe y un personaje de tremenda importancia, y es lo que ocurre con Frodo en éste caso. Se le encomienda una tarea que ni los mismísimos elfos tan sabios y ágiles, ni los enanos tan fuertes y resistentes, ni los humanos tan guerreros, son capaces de aceptar y llevar a cabo, y tiene que ser un pequeño y aparentemente frágil hobbit, criado entre las casitas y las flores de La comarca, quien lleve a cabo esta importante misión. Y este es un mensaje de aliento para todos, es un valor importante que Tolkien mostraba en sus obras.

Pienso realmente que hay que leer este libro con calma y reposadamente, para sacarle todo el jugo y disfrutarlo mucho más y para entender todo mucho mejor.

Hay muchos personajes que no recordaba de la primera vez que lo leí, sobre todo elfos, porque claro, lo leí en 2002, y normalmente recordamos la película, así que por una parte ha sido redescubrir muchas cosas ; pero por otra parte recordaba tantas cosas que ya no me sorprendía por nada, ni me hizo tanta ilusión.

¿Ya sabéis que me gusta la mitología y la antigua cultura germánica y nórdica? Pues bien, Tolkien se basó en gran parte en esto cuando escribió el mundo de la Tierra Media, ya que amaba estos temas, así que mientras leía este libro, por todas partes me daba cuenta de las influencias de esta mitología en la obra. Encontré que los elfos de Tolkien serían los Ljosalfar de la mitología (elfos de la luz);  Gandalf por supuesto, su nombre fue tomado el la Edda Mayor, y es una clara imagen del dios Odín, no solo tiene su apariencia, con la barba y el pelo largos y blancos, sino con la túnica, el bastón y por si fuera poco es mago también y enormemente sabio; los enanos son como los Svartalfar (elfos oscuros) o los dvergar; tienes runas, muy parecidas, de hecho en estas obras encontramos unas runas muy parecidas al Futhark anglosajón, que deriva del Futhark antiguo, que es el alfabeto germánico, usado para escribir y también con fines mágicos; la “Tierra Media”, en la mitología germánica “midgard”, literalmente “Tierra Media” o “Recinto Medio” era la tierra donde vivimos los
Anillos de juramento encontrados
en Dinamarca, museo de Vestsjælland. 
humanos, es decir, este mundo, nuestro mundo. Además, los anillos eran muy importantes en la cultura germánica, literalmente juraban sobre anillos, los sacerdotes llevaban un anillo para esto, y todas las cosas importantes se juraban sobre anillos, incluso se han encontrado anillos en excavaciones arqueológicas, ya os podéis hacer una idea de porqué en las obras germánicas o influenciadas por ella, aparecen importantes anillos. Otro ejemplo es, El cantar de los nibelungos, que en cierto modo recuerda a El señor de los anillos, allí está el anillo del nibelungo, un anillo maldito, Sigfrido decide quedárselo y esto solo le trae pesar y muerte; es igual que con el Anillo Único, algunos quieren usarlo para el bien, pero solo los corrompe y les trae desgracias. Precisamente, en El anillo de los nibelungos, el enano Alberico, coge el anillo del fondo del rio Rhin, al igual que hace Gollum, que lo encuentra en un río, pero eso ya es otra historia para más adelante. Y por último otro parecido que encuentro entre ambas, es el parecido entre los gigantes de fuego, y el Balrog. Pero pienso que en El Hobbit vemos mucho más claramente la influencia de la mitología germánica (Reseña de El hobbit, Muestra de la influencia de la mitologíagermánica en El hobbit). Pienso que Tolkien, aunque se basó en muchas cosas en la mitología germánica, aquí aporta mucho más su toque, y desarrolla mucho más un universo propio.

En cuanto a los personajes, por si alguien tiene curiosidad, en este primer libro, mis personajes favoritos son Gandalf, y Pippin. Los adoro a ambos.

Desde luego esta es una obra clave, que todo aquel al que le gusta la fantasía debería leer. No puedo dejar de recomendárosla y alentaros a leerla, sobre todo si os gusta la fantasía o si queréis iniciaros en la fantasía épica.







Enlaces relacionados:












2 comentarios:

Carmen Caffrey dijo...

Puede que lo que veas diferente sea porque además de gustarle la mitología germánica, Tolkien era un fanático mucho más grande del Kalëvala y la mitología finesa. Tanto las lenguas élficas como una parte importante de sus libros están fuertemente basados en la lengua y mitologías finesas (yo diría que en algunos aspectos mucho más que en la germánica, sobre todo porque la mitología finesa influyó muchísimo en la nórdica y le "prestó" muchas cosas).

Irene dijo...

Cada vez tengo más ganas de leer estos libros, sobre todo después de leer reseñas tan fantásticas como la tuya! A ver si 2016 es el año de El señor de los anillos para mí...
Un besito!