domingo, 13 de abril de 2014

Reto 30 Fotos de Libros. Día 13- Un libro que prestaste y nunca te devolvieron.



El día 13 hay que enseñar "UN LIBRO QUE PRESTASTE Y NUNCA TE DEVOLVIERON". Ese libro que te da tanto coraje haber perdido. Y que te hace no querer prestar libros nunca más. Por supuesto, al igual que en el día anterior, en este caso podéis poner una imagen de Internet, porque como no te lo devolvieron, pues ya no tienes el libro. 


En mi caso fue El misterio del cuervo blanco, de Wolfgang Ecke. Lo presté a una compañera de clase en el instituto, y jamás me lo devolvió, y además no creo que ni siquiera lo leyera. Y aunque tampoco es que fuera un libro que me gustara mucho, pero me dio pena perderlo.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aquí sí que yo tendría que decir unos cuantos. Y como soy de las que le gusta prestar, presto y aunque sé que me pasa lo que pasa siempre me digo “esta vez no se quedaran con mi libro” y pues me pasa igual.
1)La historia interminable
2)entrevista con el vampiro,
3 )Harry Potter 5,
4) un libro que habla acerca del mundo de Harry potter. Escrito por no sé quién y ni recuerdo el nombre del libro solo sé que era hermoso, lo compre, lo preste y nunca más lo volví a ver.
5) otro libro más acerca de Harry potter (aunque ese no era muy bueno)
6) Un libro bastante grande y con más de 800 paginas (que solo recuerdo su portada) lo preste porque yo estaba leyendo otras cosas y ese no lo iba a leer aun. Pero pues, nunca lo llegue a leer.
Ahora hace mucho que no compro un libro físico pues estoy leyendo en el kindle
Ya saben nunca preste un libro porque siempre te van a poner excusas para no devolverlo
¿ o eso me pasa a mi nada más?

Sara Antuña dijo...

Este es uno de los pocos aspectos que me gustan de no tener personas cercanas a las que les guste leer -o que lean los mismos libros que yo-.
Tengo suerte de que sólo me haya ocurrido esto una vez, y fue con mi preciosa edición de Estudio en escarlata, de Sir Arthur Conan Doyle. Ahora tengo una de bolsillo que no está mal, pero prefería la otra porque era una auténtica hermosa.
¡Un beso!